gestió

Conclusions Sessió de Treball Festival Internacional de Teatre i Animació Al Carrer Viladecans

El 8 d’abril del 2014 va tenir lloc a l’Atrium de Viladecans una sessió de treball del Festival Internacional de Teatre i Animació Al Carrer on es van analitzar les conclusions de l’anterior sessió que s'havia celebrat novembre del 2013.

La gobernanza y la gestión de las instituciones culturales nacionales.

Joaquim Rius | Papers. Revista de sociologia,  Vol 99, No 1 (2014)

En el siglo XX, el debate en torno a la gobernanza y la gestión de las instituciones culturales nacionales ha sido centrado en buena medida en la relación problemática entre el arte y la economía. No obstante, diversos cambios han hecho que éste sea un debate desfasado. La pérdida de autonomía del mundo artístico, la transformación de la producción y de la difusión cultural o la instrumentalización de las políticas culturales generan un nuevo contexto en el que irrumpe la figura del gerente artístico. Actualmente, la gobernanza y la gestión de las instituciones culturales nacionales se sitúa en una articulación problemática entre la política cultural y el agente de arte que sustituye al binomio anterior formado por arte versus economía. El artículo mostrará este cambio en el caso de Barcelona, analizando los discursos de los responsables políticos y los de los directores de las instituciones culturales nacionales.

El nacimiento del “creador cultural”

David Márquez Martín de la Leona | —Zeitgeist

                    

En el discurso no vemos el reflejo de la lucha, sino la lucha misma

Michel Foucault

Los conceptos suelen ayudarnos a movernos por el mundo y a ordenar nuestra vida en un entorno determinado. De ahí la importancia de una buena conceptualización que esté siempre sujeta a revisión y actualización (la realidad es cambiante).

Cultura gestionada. Vint anys… i més

Pep Montes | Variacions

L’Auditori de la Facultat de Comunicació Blanquerna va acollir dimarts 22 d’octubre una celebració transvestida de nostàlgia, que apelava al futur però que era deutora del passat i que, tot i que demanava aire fresc, es va haver de conformar amb un ambient càlid, de reafirmació més que de reivindicació. Els gestors culturals vam exhibir els vint anys de vida de la organització que defensa els nostres drets, que promou la nostra feina, que ens vol fer servei i que reclama un lloc sota del sol per al col·lectiu. La cosa es diu Associació de Professionals de la Gestió Cultural de Catalunya i s’explica habitualment amb un acrònim impronunciable: APGCC

Dossier - Cultura en temps de crisi

Josep Pujol, Alfons Martinell, Josep Pastells, Jordi Camps, Íngrid Pujol | Revista de Girona, núm. 272 (maig-juny 2012)

Aquest dossier pretén mostrar un ventall de possibilitats de supervivència de certes iniciatives culturals, ara i aquí, sense que hi aparegui excessives vegades la paraula crisi. Obre el dossier Alfons Martinell amb la contribució 'Crisi, gestió cultural i coneixement', en què ens recorda el valor de la cultura no només com a bé bàsic sinó també com a inversió necessària per part de l’administració, una inversió que ens ha de retornar amb escreix.

Cultura de descuento y revolución low-cost

Max Hernández Calvo |  minorliterature

¿Qué debe hacer el sector cultural español ante la crisis? Es una pregunta tan mala como urgente. Por ello ando preguntándome, en vez, ¿qué haría yo ante la crisis? Es decir, qué haría desde una función institucional del sector cultural y, más puntualmente de museos, que es lo que conozco de primera mano (aunque mi experiencia sea más bien yankee). En breve, me pregunto qué haría para hacer, así, sin dinero.

En clave optimismo self-help se dice que lo positivo de la crisis es que obliga a aguzar el ingenio y poner en marcha la creatividad. Claro, para diseñar una programación “a la medida” del tijeretazo. ¿Pero realmente solo basta con abaratar costos? Programar barato en alineación normativa con la nueva “realidad económica”, impuesta ideológicamente, sí que es posible. En el “tercer mundo” la programación low cost es práctica corriente—que suele pasar por la factotum-ización obligatoria de los trabajadores de la cultura y/o por su precarización—. Pero la imposición de un límite de “gasto” en cuanto al capital financiero no entraña que ese límite aplique a toda forma de “capital”. En ese sentido, simplemente programar actividades “baratas”, sin buscar redistribuir, al menos, capital simbólico, es acatar el recorte y reproducir su lógica para otras formas de capital.