centres culturals

La Cultura Localizada como respuesta social a la Red: El caso de la Fábrica de la Tabacalera en Madrid

Margarita Rodríguez Ibáñez | e-rph. Revista Electrónica de Patrimonio Histórico. nº 14, junio 2014

Resumen: En las últimas décadas la Red ha provocado profundos cambios en la manera en que se entiende la información, la comunicación y, por extensión, la política, la economía, la sociedad y el concepto amplio de cultura. Estos cambios vienen claramente definidos porque se ha modificado la forma de actuar a través de las TIC, la cual es interactiva, colaborativa, participativa y sin jerarquía. Hasta no hace mucho, estos comportamientos estaban asociados únicamente al mundo virtual, pero actualmente existen colectivos que se agrupan en localizaciones determinadas para gestionarlas de una manera similiar a la que hemos aprehendido de la Red. Estas experiencias ejemplifican el concepto de cultura localizada, analizada en este artículo a través del ejemplo del Centro Social Autogestionado LTBC (La Fábrica de Tabacalera) en Madrid.

Xarxa de Centres de Proximitat de Mollet del Vallès

NOM:  Xarxa de Centres de Proximitat de Mollet del Vallès (XICEP)

ENTITAT:  Ajuntament de Mollet del Vallès

PRESENTACIÓ: I després de la pedra, què? XICEP, Una proposta optimista per a una gestió eficient

DESCRIPCIÓ: Aquesta xarxa es proposa millorar el servei públic dels centres de proximitat (centres cívics, centres culturals, centres per joves, per a la gent gran, per a dones, teatre, biblioteca, etc.) que l’Ajuntament de Mollet del Vallès ofereix als seus ciutadans.

Museos en la era digital: Estudio. Dosdoce.com, EndeComunicación

Si admitimos que Internet ha cambiado radicalmente la manera en que las personas buscan y encuentran todo tipo de contenidos culturales y de ocio, ¿de verdad se piensa que los museos, centros culturales y galerías de arte pueden ofrecer la misma experiencia de ver una exposición o colección en el siglo XXI sin asumir ninguna transformación?

Los museos, centros culturales y galerías de arte no pueden mantenerse al margen de esta transformación que está afectando directamente al consumo de productos culturales y por lo tanto al acceso al arte y a la cultura desde cualquier perspectiva. Tampoco pueden negar la demanda, por parte del espectador, de experiencias interactivas, no siempre explicadas con el ejemplo del juego como práctica.