Resulta llamativo como en tiempos de recesión y atribulaciones el sector de la economía social no sólo se mantiene sino que logra incrementar significativamente su volumen. Siguiendo datos de CEPES, la patronal española del ramo, en 2013 habría crecido en facturación interanual un 4%. Sin duda, en esta eventualidad influye poderosamente el hecho de que el 45% de los jóvenes emprendedores apuesten por fórmulas de economía social para sus futuros negocios, sean en forma de cooperativas, sociedades laborales o bajo otras personalidades jurídicas. También resulta chocante que, en esta época de minijobs, un 80% de los puestos de trabajo en la economía social sean indefinidos y que un 49% sean ocupados por mujeres, rozando la paridad absoluta.