Las huchas culturales son un elemento progresista de corresponsabilidad por cuanto que contribuyen, de manera voluntaria y solidaria, a sufragar con una cuantía mínima los servicios de instituciones y museos
Hace unos meses, con motivo de la instalación de Un Belén Napolitano del XVIII, decidí instalar unas huchas culturales a la entrada y salida de la exposición para testar la disponibilidad de madrileños y visitantes a aportar una cantidad de dinero como contribución por los gastos que genera. Era un experimento de política cultural y de innovación social en la línea de lo que se hace en casi todos los espacios culturales anglosajones y en otros ámbitos. Y muy propio en un espacio como este que se llama CentroCentro Cibeles de Cultura y Ciudadanía.
Me gustaría compartir los resultados ahora que se ha suscitado una interesante polémica en algunos foros de opinión política. Antes debo aclarar que esta medida, como otras que afectan al espacio, pertenece al plan de gestión que defendí al recibir la responsabilidad de sacar adelante, como primer director, esta imponente fábrica cultural.